13 consejos a la hora de elegir la tipografía.

13 consejos a la hora de elegir la tipografía.

Los diseñadores gráficos amamos las tipografías y eso a pesar de que es uno de los campos más desconocidos y complicados del diseño gráfico.
Nos gustan porque nos ayudan a dar personalidad a un diseño, porque cuentan una historia y porque una buena tipografía, bien pensada y equilibrada es una herramienta perfecta de comunicación.

Aprender a escoger la tipografía adecuada para cada trabajo es todo un arte que requiere dedicación, trabajo y experiencia. Una tipografía adecuada, marca la diferencia entre un buen y un mal trabajo.

Estos son algunos consejos básicos que conviene tener en cuenta:

1.- Busca siempre la legibilidad. Es fundamental que nuestros documentos sean claros y fáciles de leer. Para textos generales, utiliza siempre tipografías muy legibles (helvéticas, futuras, frutiger, verdanas…), básicamente letras de palo, sin adornos ni complicaciones.

Recuerda que, si por ejemplo lo que estás diseñando es algo que se va a leer impreso, un texto menor a 8 pt, hará que gran parte de tus clientes tengan dificultades, un buen tamaño de lectura está entre los 9-11 pt.

2.- Jerarquiza tus contenidos. Una buena comunicación exige contenidos jerarquizados. Es la forma que tenemos de transmitir al lector, qué es más importante, qué contenidos forman parte de otros, etc.

Los títulos y subtítulos deben de ir en cuerpos mayores que los textos generales y guardando la jerarquía entre ellos, es decir, el subtítulo debe ser de menor tamaño que el título. Una buena relación es darle 1-2 cuerpos más al subtítulo que al texto general y 1-2 más al título que al subtítulo. O también por ejemplo, en el caso del título, darle 1 pt más pero ponerlo en negrita.

3.- No utilices muchos tipos distintos en un mismo documento. Lo ideal son 2, ten en cuenta de que en cada uno de los tipos dispones de: negritas y cursivas. Utilizar muchas tipografías distintas provoca confusión y sensación de caos.

4.- No abuses de las mayúsculas. Si te estás moviendo en entorno web, parecerá que estas gritando y con el uso abusivo de las mayúsculas, lo único que se consigue es que nada destaque y que resulte muy poco legible.

5.- Ojo con los subrayados. Ensucian el texto innecesariamente, mejor utilizarlos de forma muy restrictiva.

6.- No utilices las negritas sin sentido. Reserva las negritas exclusivamente para los contenidos esenciales que quieras destacar.

La mayor parte de las personas, leen primero las negritas y después si ven que el contenido les puede interesar, leen el resto. Tu texto en negrita debe de tener sentido en si mismo y debe incluir un mensaje importante.

7.- Ojo con las alineaciones de los párrafos. Cuidado con las alineaciones de párrafos, sobre todo en web, un texto por ejemplo justificado por ambos lados puede provocar espaciados descompensados que generen efectos aberrantes.

8.- Utiliza los ajustes por defecto de las tipografías. No varíes el interletraje, el kerning o las escalas, recuerda que no eres un profesional, mejor ir sobre seguro.

9.- Observa lo que hacen los profesionales. Cómo combinan las tipografías, cómo juegan con ellas, cuales son las que más les gustan…

Todos los diseñadores tenemos alguna fuente que nos gusta especialmente, pero, todos nosotros estamos de acuerdo en “las top-10” que nos son irrenunciables, son estas:

Helvética
Helvética Neuve
Univers
Futura
Frutiger
Arial
Avenir
Century Gothic
Garamont
Times
10.- Si vas a compartir tu documento con otra persona utilizando otro ordenador, usa las fuentes estándar del sistema (arial, verdana, futura…), así no sufrirá alteraciones visuales.

Cuando tu creas un documento y lo pasas a otro ordenador, el documento al abrirse se cargará con las fuentes que este usuario tenga instaladas por lo que lo ideal es que generes el documento con los tipos estándar, te evitarás efectos visuales no deseados. En el caso de que desees incluir tipos diferentes, pasa tu documento a pdf de esta forma las fuentes quedan incrustadas y no provocará problemas al abrirlo en otro equipo.

11.- No instales muchas fuentes a la vez. Las fuentes consumen mucha memoria al iniciar el equipo, una carpeta con miles de fuentes cargadas, relentizará el ordenador.

Mantén tu sistema con tus tipos preferidos y carga los tipos nuevos que quieras utilizar, sólo cuando los necesites. Puedes guardar todas las tipografías que quieras fuera de la carpeta de Fuentes, visionándolas haciendo doble click sobre ellas.

12.- Clasifica tus fuentes no instaladas. Coleccionar fuentes es todo un vicio, el problema es que te puedes juntar con miles de ellas, lo mejor es establecer una clasificación que te permita localizarlas de forma sencilla, por ejemplo: de palo seco, divertidas, para titulares, para web, símbolos… ahorrarás mucho tiempo de búsqueda.

13.- Y un último consejo: si quieres que tu comunicación tenga un aspecto mínimamente profesional, no utilices nunca, jamás, la Comic Sans, ningún diseñador gráfico que se precie lo haría.

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